La música es parte de nuestra vida diaria. En casa, en la calle, en el coche o en el autobús, es fácil encontrar a alguien escuchando música. Relajándose en el sofá o trotando por un parque, se puede ver a personas de todas las edades con sus auriculares puestos o incluso tarareando una melodía. Incluso puede estar escuchando una lista de reproducción mientras lee este texto. Nos acostumbramos a realizar tareas con música de fondo, como si eso nos hiciera estar dispuestos a afrontar la rutina. Y ese sentimiento se puede explicar a través de la musicoterapia, que estudia el impacto de la música en nuestro aprendizaje, salud y emociones. Pero, ¿esa lista de reproducción de tu adolescencia puede aportar beneficios a tu vida diaria? Según los musicoterapeutas, depende.

Por Bruna Neves

Los expertos advierten que la música puede ayudar y obstaculizar si no está bien seleccionada

La música es parte de nuestra vida diaria. En casa, en la calle, en el coche o en el autobús, es fácil encontrar a alguien escuchando música. Relajándose en el sofá o trotando por un parque, se puede ver a personas de todas las edades con sus auriculares puestos o incluso tarareando una melodía. Incluso puede estar escuchando una lista de reproducción mientras lee este texto. Nos acostumbramos a realizar tareas con música de fondo, como si eso nos hiciera estar dispuestos a afrontar la rutina. Y ese sentimiento se puede explicar a través de la musicoterapia, que estudia el impacto de la música en nuestro aprendizaje, salud y emociones.

Pero, ¿esa lista de reproducción de tu adolescencia puede aportar beneficios a tu vida diaria? Según los musicoterapeutas, depende.

Para la psicóloga y musicoterapeuta Chiara Herrera, la música puede ser una aliada en el desempeño de las tareas rutinarias, al fin y al cabo, tiene la capacidad de transformar nuestro estado mental, haciéndonos más atentos y motivados. Esto se debe a que, al escuchar música, el cerebro libera dopamina, una sustancia que ayuda a mantener la concentración. Sin embargo, Chiara explica que la música también puede provocar dispersión, sobre todo si se refiere a algún recuerdo específico.
En otras palabras, la música ayuda a dar ritmo al desarrollo de una tarea, pero dependerá del tipo de melodía y de la actividad. Por ejemplo, si estás haciendo una lectura que requiere concentración, es mejor dar preferencia a la música instrumental, que no tiene letra para ‘competir’ cognitivamente con la actividad principal. “Alguien a quien le guste la música rápida, siempre que sea instrumental, puede leer más rápido”, explica el musicoterapeuta.

Chiara también habla de música minimalista, compuesta por sonidos repetitivos y cadencias constantes, que tranquilizan la mente para la producción de actividades. «Este estilo puede ayudar a la concentración, ya que es más predecible e interesante al mismo tiempo», dice, «es el tipo de música que crea un ambiente sin la necesidad de intentar entenderlo».

Por otro lado, las tareas ocupadas y dinámicas, como hacer ejercicio o limpiar, piden canciones animadas, que traen recuerdos de la adolescencia y se adaptan al ritmo de la actividad. «Nosotros, los musicoterapeutas, no creemos en las recetas generalistas cuando se trata del uso de la música», dice Chiara, «Tienes que entender qué tipo de música te hace sentir más cómodo y probarlo».

Si bien muchos escuchan música mientras estudian o trabajan, hay quienes prefieren realizar sus actividades en silencio, y no coinciden con ningún tipo de sonido que se reproduce en su teléfono. “Antes de elegir una playlist para estudiar, es importante conocer y comprender tu forma de trabajar y el proceso de aprendizaje, porque solo así será posible tener a la música como aliada”, orienta Chiara.

El musicoterapeuta Diógenes Guerini cree que cada persona tiene un referente musical. Cita un discurso de musicoterapeuta, investigador en neuropsicología de la Universidad de Caen, Francia, cuando dice que los efectos de la música dependen en gran medida de los hábitos de cada uno, “Platel dice que la música puede ser una distracción, especialmente entre la mayoría músicos, que tienden a intelectualizar la música y analizar las composiciones que escuchan ”, explica Guerini.
Sin embargo, Guerini no está de acuerdo con el investigador cuando sugiere una «receta de pastel musical» para mejorar la concentración. «Platel dice que las canciones con una frecuencia cardíaca cercana a los 80 latidos por minuto pueden ayudarlo a mantenerse concentrado«, dice. En la lista de investigadores en neuropsicología están The Scientist de Coldplay; Chasing Pavements, de Adele; o Thinking Out Loud, de Ed Sheeran. “Todo depende de cómo ‘viva’ la música cada uno”, explica Guerini, “Algunos logran concentrarse con Coldplay, otros con Metallica”.

Reconexión

La música no solo se usa para ayudar con las tareas diarias. La pedagoga y musicoterapeuta, Daniela Ehrenwikler explica que la música es una herramienta que permite a las personas reconectarse con su propia identidad. Daniela trabaja con cuidados paliativos y utiliza la música como un medio para brindar una mejor calidad de vida a los pacientes con enfermedades incurables.

Además, el musicoterapeuta también atiende a quienes buscan desarrollar su salud mental. A través del canto y la música, el paciente fortalece su identidad y sentimientos, como la alegría y la confianza en sí mismo, contribuyendo activamente al bienestar. Actualmente, durante la pandemia global del covid-19, Daniela dice que la búsqueda de cuidados se ha incrementado  “Durante el aislamiento, algunas personas logran resignificarse, pero otras no tienen una condición interna para eso”, explica. Esto muestra cómo la música juega un papel fundamental en la vida de las personas, ya que puede evitar que se enfermen mentalmente. “Para que el servicio sea efectivo, es importante hacer una cuidadosa elección del material sonoro, ya que la música está ligada a la memoria emocional”, dice Daniela.
Ponerse en contacto con nuestro ‘mundo interior’ es un ejercicio diario. Para el musicoterapeuta, la interacción social puede ayudar en esta reconexión interior, especialmente entre los niños, que necesitan el contacto con las personas para su desarrollo emocional.

Artículo publicado en la revista «Dose de Cultura» (Brasil)

Remi Vasquez

Diseñador Audiovisual, especialista en Comunicación Online. Con más de 25 años de experiencia en los medios digitales (desde 1995). Especialmente Interesado en la Música del Mundo y los Instrumentos que la componen. Creador del sitio beautifulinstrument.com y otrosinstrumentos.com

Ver todas las publicaciones

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando Captcha...